Yo incluiría Leña Quiteña en un paseo por San Marcos que también dedique tiempo a la comida. Este restaurante ecuatoriano, en Junín y Juan Pío Montúfar, sería una dirección para detenerme y descubrir qué propone la cocina ese día. Llegaría con apetito y disposición a escuchar una recomendación.
Me detengo en dos reseñas favorables de cinco estrellas. Javier Verdezoto valora el ambiente, la comida y el tamaño de las porciones. Zasha Santillan destaca la cocina ecuatoriana y la atención amable. Me interesa esa relación entre lo que se sirve y la manera en que cada visitante recuerda la acogida.
Mi elección empezaría por preguntar qué platos están disponibles y cómo sugiere combinarlos el equipo. Dejaría margen para conversar antes de retomar el recorrido. Me gustaría que esa comida tuviera su propio ritmo, con tiempo para prestar atención a lo que llega a la mesa.
